Comprenderás que el ejercicio es algo vital para el ser humano y aunque los animales no lo hagan de la misma forma que nosotros, ellos también necesitan estar en movimiento, caminando, corriendo y haciendo otras actividades que suelen hacer.

¿En qué afecta a la persona la falta de ejercicio físico?

La razón de esto se debe a que el ejercicio tiene enormes beneficios para el cuerpo a nivel general. Solemos creer que la actividad física solo nos permite fortalecer nuestros músculos y resistencia, pero la realidad es que esto no es todo.

Tristemente, la cantidad de personas que no tiene  intención de hacer ejercicio por lo menos un par de veces a la semana es enorme.

Este artículo se encuentra dedica a todas aquellas personas que sienten apatía o poca motivación de hacer actividad física. Al terminar, comprenderás por qué es tan importante y qué le pasará a tu cuerpo si no lo haces.

Veras, no es broma cuando te decimos que existen una serie de complicaciones y/o afecciones que son negativas para tu vida.

Con esto no queremos decir que obligatoriamente tengas que comenzar a ir al gimnasio a ejercitarte, pero sí te recomendamos que constantemente hagas tus respectivas caminatas, corras un poco unas cuantas veces a la semana y mantengas una vida activa dentro del rango de lo “aceptable”.

Por otro lado, no hacer ninguna clase de ejercicio y tener una vida apática, con pocos movimientos y demás, puede traer consecuencias al cuerpo como:

Aumento y descontrol de la presión arterial

Este es una de las causas que mayor se ve en las personas mayores y la verdad es que es fácil de comprender. A medida que te vas alimentando (sea de forma saludable o no), tu cuerpo va adquiriendo más y más calorías.

La gran parte de ellas no puede ser quemada con facilidad así que se va acumulando. Esta acumulación provoca mayor volumen en la grasa corporal lo que se traduce a un aumento de peso.

Y a medida que tu peso va en aumento, tus probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o padecer de hipertensión aumentan exponencialmente.

Daño en las articulaciones

¿Te has preguntado porque las personas que han salido de un largo coma necesitan contar con rehabilitación y constante esfuerzo para fortalecer sus músculos y articulaciones? Es por la falta de movimiento y esfuerzo físico.

Las articulaciones del cuerpo humano son como engranajes que hacen que una máquina pueda funcionar. Sino está en funcionamiento, los engranajes tenderán a oxidarse y perder sus funciones de movimiento y lo mismo ocurre con las articulaciones del cuerpo.

Mayor debilidad ósea

En estos tiempos de cuarentena, la debilidad ósea es uno de los síntomas más comunes en la gran mayoría.¿En qué afecta a la persona la falta de ejercicio físico?

Permanecer acostado o sentado por demasiado tiempo y no compensarlo con al menos un poco de ejercicio durante el día contribuirá a que la atrofia muscular se desarrolle en algún músculo de tu cuerpo.

Y si tu músculo se encuentra atrofiado, tristemente la densidad ósea se verá igualmente afectada. Esto es muy peligroso, ya que se puede desarrollar osteoporosis.

Desarrollo de enfermedades crónicas

Es un hecho que una persona que constantemente está comiendo no tiene demasiada movilidad y solo se limita a lo necesario, es alguien que potencialmente subirá de peso en cualquier momento. Y si tiene antecedentes familiares, más rápido aún para hacerlo.

Sin embargo esto no es todo, ya que el aumento de peso puede favorecer la aparición de enfermedades crónicas como lo pueden ser el cáncer, cardiopatías, diabetes, entre otras enfermedades.

Bajos niveles de energía

Por más increíble que te pueda parecer esto, hacer ejercicio te quita pero al mismo tiempo te proporciona energía. Sucede que al hacer actividad física tu cuerpo está quemando grasa, calorías y utilizando cierta cantidad de energía que tu cuerpo contiene.

Llega un punto en donde estos niveles se encuentran bajos y requieres de alimentos para reponerte. Lo que muchos ignoran es que a nivel psíquico tu mente está pidiendo más ejercicio, puesto que al hacerlo, este órgano está liberando sustancias que favorecen al cuerpo.

Y mientras más le proporciones esta secreción de sustancias, más vas a querer hacer ejercicio o mantener el ritmo que tienes, lo que se traduce a niveles de energía estable, una mente saludable y sobre todo, mejor autoestima y motivación.