VACIANDO LAS CÁMARAS DE REPRESENTANTES: EL TTIP

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FJSC.- El TTIP, tratado de libre comercio [Europa-EE.UU.], presagia que un pequeño grupo de corporaciones tendrá más poder que los 3 estamentos del “Estado de derecho” (ejecutivo, legislativo y judicial) juntos. Como con todo en estos últimos años, desde la modificación de la Constitución en Verano de 2011, todo se ha hecho por el bien de la ciudadanía, según los ejecutores de cada medida, para sacar al país de la crisis, la recesión, hacerlo más rico. Mientras el que suscribe continúa viendo todas las mañanas una larga cola de personas los miércoles en la puerta de un local de Cáritas. La unión Europea afirma que este tratado trasatlántico de libre comercio generará en los países miembros mas de dos millones de puestos de trabajo.

¿Algo tan bueno no es nombrado por el Gobierno en medio de una avalancha de casos de corrupción? ¿Los grupos de PP, PSOE, CIU y UPyD, no tienen ninguna pregunta que hacer a este respecto?

Parece que los documentos puestos a la luz por Wikileaks y la plataforma filtrada, dan información suficiente como para creer que se trata de un pacto internacional para vaciar de poder las cámaras de representantes, ante la coyuntura actual en la que el modelo de bipartidismo, heredado desde los tiempos de Cánovas y Sagasta, con varias dictaduras de por medio, sufre el riesgo de caer.

LO MÁS IMPORTANTE DE ESTE TRATADO ES QUE LA CIUDADANÍA NO SEPA QUE EXISTE Y QUE TIENE UN PODER SUPRANACIONAL.

Como ejemplo práctico: El tratado nafta, calcado al TTIP y firmado entre EE.UU  y Méjico. También prometió prosperidad y la creación de empleo. A día de hoy, según el Centro para la Investigación de Política Económica de Washington todos los indicadores muestran que, tras 20 años, el balance ha sido negativo para ambos países, con la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo.

El verdadero objetivo del TTIP, es que las grandes corporaciones no se vean obligadas a cumplir la legislación de los países que lo suscriben. No tendrán porque someterse a las leyes de los parlamentos “democráticos” en materia laboral, medioambiental, de seguridad alimentaria… serán estas empresas las que dictarán las normas.

Ejemplos reales con tratados similares:

  • Philip Morris, la empresa de tabaco, denunció al parlamento Australiano por querer modificar las cajetillas, teniendo este que verse obligado a parar su tramitación y a pagar millones para defenderse.
  • Una empresa Sueca demando a Alemania por no permitirle construir una central de carbón, debido a las normas medioambientales de los germanos. Finalmente el Gobierno se vio obligado a ceder y permitir la construcción de una central de carbón a orillas del río Elva.

Para tener más información les remitimos a el número de Agoraalcorcón de Junio-Julio de 2014, a la web de ATTAC Mallorca y en youtube, entre los vídeos de youtube de la revista cafeambllet.

 

 

 

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