Salvemos al pequeño comercio

0

Errebe.- El comercio minorista, es un sector estratégico en nuestro país:  su actividad económica es muy importante, ya que por un lado suponeComprar-en-comercio-local-v2 el 14% del PIB (Producto Interior Bruto) y por otro un 15% de la población activa ocupada depende de esta actividad. El comercio de barrio emplea a más de 2 millones de personas. Además es un eje vertebrador de la actividad económica de las ciudades, en estrecha relación con el emprendimiento y el autoempleo. La crisis económica ha provocado una fuerte disminución del consumo, lo que ha causado el tambaleo del comercio y con ello la eliminación de cientos de miles de puestos de trabajo.

Los comerciantes de Alcorcón no son ajenos a esta situación. Están viviendo sus peores momentos, inmersos en un futuro oscuro e incierto. Se trata de la crónica de una “muerte” anunciada. La profunda crisis económica que padecemos influye de modo directo en sus ventas. Pero no es la única dificultad. La proliferación masiva y desorbitada de grandes superficies, a través de una competencia desleal y despiadada, sumen al comercio de Alcorcón en un bache gravísimo. Las tiendas de barrio hoy, son incapaces competir frente a los monstruosos hipermercados. La situación no es nueva. El boom de las grandes superficies y los grandes centros comerciales, se promovió de manera decidida desde los diferentes gobiernos municipales socialistas durante más de 25 años. Más de medio centenar de grandes cadenas multinacionales colonizan  hoy Alcorcón  y alrededores, con todo tipo de incentivos y ventajas para su implantación. Y mientras se ahoga al pequeño comercio con una gran presión fiscal. Todo ello conduce a la ruina, no solo al empresario, sino también al trabajador contratado en los comercios y con ello a una gran cantidad de familias.

La liberalización de horarios comerciales y la ampliación de los días de apertura en festivos, son otras dos estocadas más al sector. Si ya de por si es difícil plantar cara a las grandes superficies en cuanto a precios y variedad de productos, hacerlo frente a los horarios es imposible. La subida del IVA del 16 al 21%, es otra medida más que dificulta la subsistencia del pequeño comercio, ya que ralentiza el consumo.

Basta darse un paseo por la ciudad para contemplar como las palabras, se vende, se alquila, se traspasa, o liquidación por cierre, protagonizan los escaparates de centenares de locales. Mientras los políticos de Alcorcón hacen la vista gorda ante toda esta situación, pues solo les interesa el “crecimiento” del municipio en base a parques comerciales, a pesar de la progresiva ruina a la que han colocado a las tiendas de siempre.

Más de uno argumenta desde el desconocimiento de la situación, la “gran” creación de puestos de trabajo en estas grandes superficies comerciales. La realidad nos muestra que en un elevadísimo porcentaje es trabajo precario: sueldos bajos, horarios desquiciantes, horas extraordinarias sin remuneración, etc…

Las administraciones públicas deben proteger sin fisuras al pequeño comercio y adoptar medidas como: Obligar a la banca a la facilitación y concesión de créditos en condiciones positivas para los comercios, fomentar las ayudas y subvenciones públicas por medio de microcréditos, facilitación y rapidez de la burocracia para poder crear empresas, rapidez en la concesión de licencias de actividad y aperturas, reducción del tramo autonómico del IRPF para las pymes, exenciones fiscales al emprendimiento, planes de ahorro energético, apoyo firme de la administración pública con este sector sobre todo en la formación y asesoramiento en comercio electrónico, etc…

No obstante el pequeño comercio también debe de adaptarse  a los nuevos tiempos. El modo de consumo de la ciudadanía ha variado. La compra a través de internet, aumenta cada vez más y debe ser un factor por el que se decante en la medida de sus posibilidades el sector.

Igualmente es positivo promover nuevas formas de cooperación empresarial, ya sea desde la creación de nuevas asociaciones de comerciantes, la promoción de grupos de compra entre comerciantes, o la formación de cooperativas entre empresas con el mismo perfil comercial.

Los ciudadanos de Alcorcón debemos apoyar al pequeño comercio. Sabemos que los bolsillos no están para florituras, pero en muchísimos casos el comercio de barrio ofrece muy buenos precios, mejor calidad y un trato personalizado y especializado, que hacen de ello una solución muy atractiva. No se deben escatimar esfuerzos para explicar a la gente que opten por el comercio y el profesional del barrio.

Cualquier mejora en un barrio, pasa indudablemente  por el decido apoyo que los comercios prestan a las iniciativas vecinales

Comments

comments

Share.

Leave A Reply