ReHd Mad! (Red de huertos urbanos comunitarios de Madrid)

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Talleres de la semana de la Ciencia (noviembre 2013) que se celebró en el HuertAula Cantarranas de la Universidad Complutense

Talleres de la semana de la Ciencia (noviembre 2013) que se celebró en el HuertAula Cantarranas de la Universidad Complutense

¿Qué se necesita para organizar un huerto urbano?

Lo primordial para nosotros es el grupo humano, pues nuestra ReHd agrupa a los espacios que tengan una clara dimensión vecinal, asociativa, educativa o comunitaria. Una vez configurado o constituido el grupo humano, éste decide dónde implantarse: en el solar abandonado del barrio, en la azotea de la comunidad, en el campo de prácticas del campus universitario, en el patio del colegio, en la zona verde infra-mantenida o marginal, en el terraplén del centro de salud o de la parroquia… Eso ya es elección de cada colectivo. Y después de la gente y el lugar, el tiempo: capacidad de perdurar, de resistir, ser resilientes (sobreponerse a las adversidades, que siempre las hay). Recopilando y en resumen: gente, lugar y tiempo.

¿Recibís apoyos del Ayuntamiento de Madrid? ¿Hay algún tipo de normativa referente a los huertos urbanos?

Hasta ahora existía por parte del Ayuntamiento un pacto tácito (no escrito) de no agresión a los huertos que estuvieran amparados por alguna de las asociaciones vecinales de la FRAV-Madrid (federación regional de asociaciones de vecinos), aunque lamentablemente dos Juntas de Distrito (Fuencarral-El Pardo en mayo de 2012 y Arganzuela en octubre de 2013) ha ido por libre y han desmantelado huertos comunitarios. Después de tres años de pedirles interlocución, en noviembre, nos reunimos por primera vez con el Ayuntamiento para intercambiar pareceres y acercar posturas a fin de desarrollar una normativa o reglamento que consolide la mayoría de huertos existentes, y permita la implantación de otros nuevos. Así lo anunció el periódico ABC en noticia de Junio de 2013: que en 2014 el Ayuntamiento regularizaría estos espacios.

¿Qué tipo de personas participan y de qué manera se involucran?

Participan todo tipo de personas que acepten y se comprometan con los pilares o principios de estos espacios: practicar horticultura ecológica, socio-comunitaria (inclusiva, democrática) y educativa (todos aprendemos de todos). Mayormente adultos entre 30 y 50 años, con generalmente baja implicación de adolescentes y jóvenes (nos cuesta implicarles). Cada cual se involucra según su disponibilidad: quienes tienen más tiempo dedicando más trabajo y esfuerzo, y quienes tienen menos tiempo, acercándose cuando pueden a las jornadas de trabajo semanal, quincenal o mensual o llevando la parte digital (blog, twitter, lista de correo…)

¿Se llevan a cabo iniciativas en lugares como colegios, universidades, trabajos…?

Hay cuatro huertos comunitarios en campus universitarios: Sabia Bruta en Ciencias Políticas y Sociología de Somosaguas, Cantarranas en la Complutense, Kybele en los campos de prácticas de Agrónomos de la Politécnica y la Huerta de la Alegría en la UAM. Hay varios centros educativos cuyos huertos permiten además implicación vecinal (no son solo huertos escolares, que esos forman otra red municipal a parte e integra más de 80 centros en Madrid); son el Huerto Siglo XXI en Moratalaz, el Huerto Quijotes con Azada en el PAU de Vallecas y otros nuevos de colegios como el Luis Cernuda y el Ortega y Gasset. No conocemos huertos urbanos comunitarios vinculados a centros de trabajo como tal, pero sí algunos vinculados a centros de Madrid Salud (Villaverde, San Blas…) o parroquias (San Juan de Ávila en la colonia Zofio de Usera).

¿Cuál pensáis que es la asignatura pendiente de los huertos urbanos?

Una razonable regularización municipal que permita sacarles de su actual condición de precariedad y semi-clandestinidad. Ganar mayor legitimidad social y una legalidad suficiente que los haga aún más accesibles y populares.

¿Preferís que participen muchas personas en un huerto o es preferible que se limiten las plazas para evitar cierta aglomeración?

Hasta ahora no se ha dado el caso de aglomeraciones masivas (esto es España y para currar duro no solemos hacer cola!!).

En los barrios donde hay mucho activismo hortícola o de uso del espacio público (Lavapiés, Carabanchel) el asunto se va autorregulando y se conquistan (ocupan) nuevos espacios. Lógicamente las dinámicas no son de crecer indefinidamente sino de replicarse (en otro lugar), y tampoco son de competir sino de cooperar (colaboración y ayuda mutua).

¿Cómo intuís el futuro de los huertos urbanos?

Si miramos a Europa (París, Londres, Berlín, Atenas…) o EEUU (Nueva York tiene regulados más de 700 huertos urbanos), el futuro es bastante halagüeño. Históricamente a cada crisis económica severa ha sucedido un auge de los huertos y los movimientos de retorno o acercamiento a la tierra. Pero ahora en Madrid casi todo depende de la voluntad política de las autoridades: reconocerlos supone ceder poder y repartirlo entre colectivos y sociedad civil organizada, generalmente “no afines” a los gobernantes y poderosos (ecologistas, estudiantes, 15M, asociaciones vecinales…); no sabemos hasta qué punto querrán ceder estos espacios y cuotas de poder a los movimientos sociales emergentes. Es un conflicto entre las leyes que defiendes los políticos de partidos convencionales y la nueva legitimidad de los movimientos sociales emergentes y auto-organizados.

Actualmente la Red de huertos urbanos está negociando con el Ayuntamiento de Madrid para que regularice casi 30 espacios y reconocer así la valía de este movimiento de gestión de los espacios comunes.

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