“Los científicos españoles de fuera tienen una relevancia grande” entrevista a Carlos Andradas

0

Pablo López.- En pleno “cierre por liquidación” científico, entrevistamos a Carlos Andradas, profesor del departamento de Álgebra de la Universidad Complutense de Madrid y actual presidente de la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (COSCE): 

Posiblemente poca gente sepa qué es la COSCE, ¿nos podrías hacer una breve presentación?

Es una entidad sin ánimo de lucro nacida en el año 2004 a iniciativa de las grandes sociedades científicas para unificar la voz y tener una interlocución directa con el Gobierno. Ha ido tomando cuerpo progresivamente y actualmente aglutina unas 70 sociedades científicas. A parte de eso tiene como objetivo la difusión de la ciencia y la ciencia en ámbito educativo.

¿Qué lleva a la COSCE a firmar la carta abierta?

Cada año hacemos un análisis de los PGE (Presupuestos Generales del Estado) en materia de I+D+i  y alertamos de las consecuencias que pudieran tener. Este año nos temíamos que pudiera haber recortes y entonces la Carta Abierta fue una acción un poco de preparación en la que nos reunimos con otros grupos organizados con la intención de tener más fuerza e intentar llamar la atención sobre los efectos tremendos que podría tener un recorte más. Ya llevábamos algunos recortes anteriores pero nos temíamos que con el cambio de Gobierno podría haber una actitud más dura con I+D+i. Y de ahí surgió la carta abierta por la ciencia. Tuvo una reacción bastante buena aunque desgraciadamente tenemos unas autoridades que son bastante sordas a las denuncias y reclamaciones sociales. En la carta pintábamos un escenario muy negativo de un recorte de un 8 o un 9% y luego plantearon en los PGE un 25%.

¿En España se ha tomado la Ciencia en serio alguna vez?

Bueno, la respuesta más trivial es decir que no.  Aunque sí ha habido épocas en las que se ha tomado más enserio que en otras. En los momentos de bonanza se le ha dado importancia pero cuando llegan los momentos difíciles es casi en lo primero que recortan. Recortar en Ciencia es fácil ya que no es un sector que tenga una repercusión social inmediata como pueda ser Sanidad o Educación. En ese sentido creo que no hay un convencimiento sobre el papel que la Ciencia tiene en la sociedad.

¿España es un país que aporta a la Ciencia?

España aporta mucho a la Ciencia. En los últimos 20 años, sin tener una tradición fuerte en Ciencia, hemos pasado de ser un país inexistente  a ser el noveno a nivel de aportaciones y publicaciones.  Y esto con un presupuesto inferior al de la mayoría de países. Capacidad nos sobra. El modelo social que está instalado en España tiene a deportistas, cantantes y gente que sale en la televisión pero no tiene a científicos. Muchos científicos españoles están en el extranjero y resulta que son líderes, pero como no se les ofrecen las condiciones no pueden desarrollar su trabajo aquí. Por ejemplo, este año hemos empezado con una buena noticia para la Ciencia: le han dado el premio Wolf de Físicas — solo superados por el Nobel en prestigio– a un español, Ignacio Cirac. Desgraciadamente lleva bastantes años trabajando en Física Cuántica en Alemania.  Si comparas en una encuesta quién conoce a Messi o Ronaldo y quién conoce a Ignacio Cirac los resultados serían apabullantes. La realidad es que los científicos españoles de fuera tienen una relevancia grande.

¿Cómo podemos hacer valer esos aportes? ¿Qué nos falta para despegar?

Lo que nos falta en España es que esas aportaciones científicas se traduzcan en avances tecnológicos comparables. Este es un fenómeno en el que intervienen muchos aspectos, ya no la investigación básica sino que no existen esos mecanismos, no hay empresas que se dediquen a producir, a financiar, a apostar, a arriesgarse precisamente en lo que son ya productos tecnológicos. En cualquier diagnóstico de los informes oficiales (incluso escritos por el propio Ministerio) destacan que, en los últimos 25 años, a nivel de investigación básica España se ha colocado en el noveno país del mundo pero eso no se traduce después en un nivel de desarrollo, tecnología e innovación similar. En el índice de innovación aparecemos en los últimos lugares de la UE. Hace falta un modelo productivo que esté basado en la investigación, desarrollo e innovación. Es difícil porque ahí sí que se exige ya una reforma de la mentalidad del país, cambiar la estructura de empresas que tenemos. No ya pequeñas y medianas empresas sino en muchos casos microempresas con menos de 5 trabajadores  en las que es muy difícil, evidentemente, exigir que hagan una inversión. Hay que buscar otras formas, que fabriquemos y produzcamos cosas. Hay que romper muchas restricciones y prebendas.

¿Hay ciertos sectores de la sociedad española que les interese que la ciencia en España  no progrese?

Siempre que uno habla del modelo productivo hay intereses económicos muy fuertes y la gente que tiene un estatus de poder intenta mantenerlo. Una de las cosas que se constata también es que -siempre hay excepciones- el nivel general medio de formación de los empresarios españoles no es muy alto lo cual incluye su planteamiento de cara a su relación con la ciencia, investigación y universidades. Suelen tener una actitud mucho más conservadora, como ir a sectores  de ganancia relativamente fáciles, como ha pasado con la construcción por ejemplo. Hace falta que haya un nuevo tipo de empresarios que estén formados. Sería magnífico que se incrementara el número de doctores e investigadores que tengan capacidad de decisión dentro de la empresa y lleven ese espíritu de investigación a las empresas.  Ha habido recelo de las empresas privadas hacia la investigación porque no querían arriesgarse y no ha habido una apuesta seria.

Voy a preguntarte por una palabra que han hecho suya los sectores liberales y que el espectro progresista rechaza. La palabra es: spin-off. ¿Hasta qué punto una spin-off es mala o buena?

Creo que una spin-off en sí mismo no es ni mala ni buena. Lo que sí creo que es bueno es el hecho de que se creen porque así alguien que ha estado en el ámbito académico y desarrollando un proceso de investigación puede dar el salto de que aquello que ha estudiado pueda tener rendimiento económico. No solamente se trata de dedicarnos a escribir artículos sino que después eso que se estudia repercuta también en el modelo productivo y en el bienestar de la población. Ese salto se puede esperar a que lo hagan grandes empresas o hacerlo uno mismo pero se supone que quien mejor lo conoce esa persona. Muchas de las spin-off igual que nacen fracasan y luego hay ejemplos de otras que han sobrevivido y convertido incluso en empresas grandes como Microsoft, Apple o HP. Eso sí, siempre con el espíritu de no crear grandes emporios ni enriquecerse sino que cada uno pueda desarrollar libremente sus capacidades.

¿Cómo ha afectado la crisis a los proyectos en España?

Sí. Yo aquí haría una distinción: proyectos en el ámbito público y en el privado. Los datos publicados por el INE el año (2011), el número de empresas que realiza investigación en España había disminuido. En lo público el número de proyectos ha disminuido, ha habido centros que se han tenido que cerrar o que están sobreviviendo en economías muy limitadas. Un caso paradigmático es el centro Príncipe Felipe de Alicante. Después de una inversión muy importante han cerrado ha habido un ere han despedido a más de 100 científicos.

¿Cuál es la relación entre la clase política y la clase científica?

Los políticos y los científicos nunca se han entendido excesivamente bien porque los intereses son muy distintos. El científico suele tener un espíritu crítico bastante desarrollado por eso de querer conocer la verdad de las cosas y eso a la clase política muchas veces no le suele interesar. Al científico le interesan cosas a muy largo plazo y el político le interesa cuándo lleguen las próximas elecciones para poder ser reelegido. Hay intereses que no encajan muy bien. En los políticos hay un cierto recelo a los científicos como gente que no se suele someter más o menos fácilmente a los intereses políticos.

¿Habrá algún día un presidente del Gobierno o ministro científico?

Ahora mismo sería bastante difícil porque si uno deja de estar inactivo en investigación un periodo de tiempo se queda atrás. Eso hace que en general los científicos no tengan tentaciones de meterse en política. Pero creo que sería maravilloso que alguien que haya vivido en su carne lo que es la investigación y lo que es la ciencia llegara a ser Presidente del Gobierno porque esa idea de buscar la verdad y ser riguroso es algo que no se olvida nunca.

¿Cómo ha repercutido la incandescencia social a la hora de que la Ciencia se “pringue” en asuntos políticos?

Yo creo que ahora hay una percepción mayor por parte de la sociedad de la importancia de la Ciencia. Además hay muchos científicos comprometidos con la realidad social. Una de las cosas que seguramente la Ciencia no ha hecho bien es vivir en una especie de torre de marfil. Yo creo que si tiene sentido la Ciencia es porque intenta mejorar las condiciones de vida y el bienestar social, personal, medioambiental, etc… Y en ese sentido necesitamos ciencia comprometida con ello. También es verdad está jugando un papel importante porque la gente se da cuenta de los grandes problemas con los que nos enfrentamos o se cuenta con la Ciencia o no hay solución, y me estoy refiriendo a temas como el Cambio Climático, renovación del modelo de consumo energético, y eso o se hace de la mano de la investigación científica o no se hace. Por no hablar del tema de la salud que exige un conocimiento científico más detallado. Los grandes problemas que acucian a la sostenibilidad del planeta  necesitan de soluciones muy cercanas al aspecto científico.

 

¿Qué te llevó a meterte en Ciencias, concretamente en Matemáticas?

Me gustó el afán de resolver problemas, en este caso de matemáticas. Se me dio la oportunidad de dedicarme a investigar en Matemáticas. A mí la investigación pura alejada de lo que es la docencia y la transmisión del conocimiento me resulta más duro. Me gusta enseñar y en ese sentido la figura del profesor universitario engloba las dos cosas.

¿Por qué optaste a Rector de la Universidad Complutense de Madrid?

He estado 8 años de vicerrector y en un momento dado me planteé que, aparte de trabajar en el equipo del rector Carlos Berzosa, por qué no constituir mi propio equipo y dirigir la universidad. Opino que la universidad merece la pena y me parece que se podrían hacer muchas cosas y que hace falta al mismo tiempo algún revulsivo. Intentar plantear un proyecto de universidad ilusionante en el que la investigación tuviese un papel importante sin olvidar al mismo tiempo la docencia y que esté basado en la internacionalización.

¿Y sobre mecanismos de participación en la universidad?

Creo que hay déficit de participación en todos los niveles. El más claro es el de los estudiantes. Quizás porque los estudiantes están en un periodo de paso y luego se van, lo que hace que el compromiso sea difícil. Pero ese nivel de participación también lo hay de profesores. Desde luego que habría que abrir nuevos cauces de participación para estudiantes, profesores y PAS mediante fórmulas imaginativas.

¿Por qué no se le da mayor peso (proporcional al que tiene dentro de la comunidad universitaria) a la elección del alumno para elegir el gobierno universitario?

El estudiante es un elemento que en muchos casos no conoce la Universidad. No sé cuál sería la mejor forma para encauzar esa participación. Lo que sí que está claro, independientemente de quién gobierne o de cómo se elija, es que hay cosas que sólo se deberían hacer con el beneplácito de los diferentes colectivos. Los estudiantes deberían tener derecho a opinar y a veto a ciertas cosas independientemente de la elección del Rector.  Se elija como se elija, y a mí me gustaría que siguiese siendo por procedimientos democráticos, que se garantice que hay canales de participación y que las actuaciones puedan ser controladas.

¿Qué le dirías al joven que ahora mismo está en aras de estudiar una carrera científica?

Necesitamos gente bien formada y en ese sentido hay que intentar seguir, desde luego que el aumento de tasas es una medida tremendamente negativa porque va en contra de la igualdad de oportunidades y va a dejar fuera del ámbito universitario a personas que pueden tener una vocación científica clarísima. Si realmente le gusta la ciencia que siga adelante, que vaya con cabeza haciendo la carrera, que intente planificar la matrícula de asignaturas para que la repercusión económica sea lo menos negativa posible. Adelante, esto es muy fácil de decir para alguien que ya ha pasado por ahí. Espero que en un futuro no muy lejano podamos tener precios prácticamente gratuitos, como sucede en muchos países, y que en ese sentido que se intente no dejar de estudiar lo que a uno le gusta por condicionantes externos. Además es necesario. El número de titulados científicos están disminuyendo en un mundo tecnologizado. En los próximos 10 años el número de titulados en ciencia va a ser inferior a la necesidad real de Europa.

Hay varias alternativas de formación online, ¿qué opinión te merece?

La red va a jugar un papel importante para paliar los problemas de formación de nivel alto a los que no se pueda acceder por condiciones económicas. Va a ir a más. Dentro del ámbito científico hay cada vez más compromiso con poner el conocimiento científico asequible a todo el mundo. Aunque no es fácil aprender determinadas disciplinas online hay una posibilidad tremenda.

Entre ellas esta OpenCoursWare para la libre distribución de materiales online donde participan 25 universidades españolas. Me choca no ver a la Universidad Complutense…

También a mí. Igual tenemos miedo de que si uno se mete por ahí se pierda la universidad más clásica. Pero hay ejemplos, como el MIT, que tiene sus cursos online. Al principio provocó una fuerte discusión interna. Entonces dejaron que los que quisieran empezaran y al cabo de unos años estaba todo el mundo porque veían que la gente se “enganchaba” a los cursos online y al final terminaban yendo al curso. Yo creo que participar en esas iniciativas te obliga a hacer algo distinto. Si en clase haces algo que el alumno puede hacer, o acceder, online es porque no le aportas nada nuevo. El papel del profesor es aportar algo que el alumno no pueda conseguir accediendo a internet, es decir, el efecto de esa comunicación directa. En ese sentido sería una cosa magnífica.

¿Qué le dirías a un estudiante de Ciencias que está terminando?

Que no abandone. Hay que continuar haciendo lo que a uno le gusta. La ciencia es imprescindible y en este país la necesitamos muchísimo. Hay que resistir, aunque uno se vaya un tiempo fuera hay que intentar volver porque la única solución que tiene este país pasa por la ciencia.

 

Comments

comments

Share.

Leave A Reply