La negra mancha de aceite de la corrupción en Madrid

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Jose Luis Mateos @MorrixAlk.- Las tramas de corrupción del Partido Popular de Madrid crecen y se reproducen cada día, ensombreciendo el debate sobre los pactos de investidura a la Presidencia del Gobierno.

Es raro el día que pasa sin que nos enteremos de un nuevo caso de corrupción en nuestra comunidad. Púnica, Cofely, Waiter Music, Granados, Marjaliza, son nombres que ya resuenan en las cabezas de la ciudadana media como una canción cotidiana, como quién escucha en la radio la lista de las canciones más vendidas.

¿Por qué? ¿Qué fundamentos tiene este abultado volumen de desfalco público?

Pues bien, porque en Madrid se ha venido a dar mediante los prolongados gobiernos del Partido Popular en la Comunidad de Madrid y en muchas de sus ciudades, un proceso típico de los gobiernos neoliberales modernos: la “acumulación por desposesión”. Esto es, los gobiernos del Partido Popular –en palabras del concejal de Ahora Madrid Pablo Carmona– han empleado las instituciones públicas no para generar un campo de juego libre, sino para favorecer a determinados intereses privados, […] y asegura que  la supuesta bajada de impuestos no se tradujo en mayores cantidades de dinero en los bolsillos de los ciudadanos, sino en disminuciones de los ingresos públicos, que tuvieron que compensarse con subidas desmesuradas del transporte público, copagos sanitarios y un enorme endeudamiento. […]

Pues si, han usado los recursos públicos para beneficiar los intereses privados. Amparados por la supuesta impunidad que les daba su continuidad en el gobierno y la laxitud en la interpretación de la legislación anticorrupción del aparato judicial. Disfrazando sus actuaciones en la supuesta “eficacia” de los modelos privados, han empobrecido nuestra calidad de vida en pos de conseguir los máximos beneficios para las empresas benefactoras de su gobierno.

Es aquí, cuando además de beneficiarse de este modelo económico clientelar, empieza a destaparse que muchos de estos contratos públicos han sido derivados a entidades que estaban directa o indirectamente, gestionadas por o a nombre de ilustres personalidades de los gobiernos autonómicos y municipales.

Es entonces cuando es revelada y aparece en escena la Operación Púnica: Francisco Granados, secretario general del PP de Madrid entre 2004 y 2011, exsenador, y quien ostentó los cargos de consejero de Presidencia, Justicia e Interior y Transportes de la Comunidad de Madrid, seis alcaldes de la Comunidad de Madrid, el secretario del Instituto de Turismo de la Región de Murcia, el exalcalde de Cartagena José Antonio Alonso, el presidente de la Diputación de León Marcos Martínez Barazón y varios empresarios -que supuestamente serían los corruptores- fueron detenidos y varias sedes de empresas registradas.

Entre las empresas involucradas en la red corrupta, la más destacada sería Cofely, una filial de la multinacional francesa GDF Suez, que acaparó 160 de los 250 millones de euros amañados. Tras la detención el día 28 de octubre de José Martínez Nicolás, consejero delegado de la Agencia de Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid, el nombre de la empresa Indra también apareció como una de las beneficiarias.

Granados es preventivamente llevado a prisión y su sentencia confirmada por la Audiencia Nacional. Todas las miradas se dirigen entonces a Ignacio González, ex – presidente de la Comunidad, pero también y sobre todo hacia Esperanza Aguirre. Figura absoluta del PP madrileño y referente para las nuevas generaciones de neocons y gestores neoliberales del Partido Popular.

Aguirre tocada y casi hundida.

El pasado 15 de febrero la portavoz del Partido Popular en el ayuntamiento de Madrid Esperanza Aguirre, dimitía de la presidencia de su partido en Madrid 3 días después de que la Guardia Civil registrara (no por primera vez) la sede de su partido. Una Aguirre arrinconada, agobiada por su relación con el ex – vicepresidente Francisco Granados, admite que no todo iba tan bien en el PP madrileño, y que es necesario investigarlo a fondo.

Unas declaraciones, que si bien insuficientes en su gravedad, dan a entender que Esperanza no quiere acabar como su homóloga valenciana Rita Barberá, e intuye que no se salvará de la quema si no es admitiendo de manera escalonada los dispendios realizados por sus acólitos durante su gestión.

¿Y en los pueblos?

Uno de los últimos avatares del ya extensísimo sumario de la Púnica, bajo el ministerio del juez Eloy Velasco, ha hecho encender las luces de emergencia en Móstoles.

Resulta que –en palabras del País Digital- Daniel Ortiz, diputado del PP en la Asamblea de Madrid y exalcalde de Móstoles, intermedió para que Cofely, la principal empresa de la trama Púnica, ganara un macrocontrato de alumbrado en esta localidad de 200.000 habitantes al sur de Madrid.

Con la aparición del nombre de Ortiz y el exconcejal de medioambiente Alejandro Utrilla, Móstoles se suma a la larga lista de municipios donde operó la Púnica. Valdemoro, Móstoles, Collado-Villalba, Parla, Casarrubuelos, Serranillos del Valle y Torrejón de Velasco. Son estos los pueblos que POR AHORA han sufrido de sus tejemanejes. Lista que se extendería enormemente si incluimos los pueblos de la trama Gürtel.

Precisamente la candidatura Ganar Móstoles ha convocado una concentración de repulsa y denuncia de la corrupción este 25 de febrero frente al ayuntamiento de la localidad.

La madriguera del conejo. ¿Quién es el siguiente?

Parece que la madriguera de conejo todavía no ha sido explorada del todo y que no han salido a la luz todavía todos los avatares de la Púnica. ¿Cuántos concejales, alcaldes, diputados, empresarios y asesores quedan por salir? Son épocas de estar muy atentas a la prensa, pues da la sensación de que en cualquier momento nos vamos a encontrar con un nuevo episodio de algo que intuíamos, pero que ahora es certeza: nuestros gestores se aprovecharon de nosotros y de nuestra aportación al erario público. Construyeron y gestionaron nuestra comunidad sobre un modelo de desfalco, mentiras y escuchas telefónicas. En manos del juez Velasco está llegar hasta el final del sumario, y en manos de la ciudadanía queda no volver a confiar nuestras instituciones a esta generación de ladrones organizados.

Fuente de la foto: https://www.flickr.com/photos/esperanzaaguirre/5531096871/

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