La mala relación de Rajoy con la prensa

0

Rajoy rueda de prensa WEBV. H. Ospina.- En diciembre, Carlos Cue, periodista que sigue de cerca la actualidad del PP, escribía que el partido se había “instalado en el escándalo permanente”. Caso Gürtel, el caso Bárcenas, los sobresueldos… bombas de relojería que de cuando en cuando detonan su carga en el PP.

La estrategia de comunicación que el grupo popular ha seguido se ha basado en no decir nada para no equivocarse, para evitar meteduras de patas. Pero la torpeza dialéctica de Rajoy lo ha traicionado en varias ocasiones. En una visita a Alemania afirmó de los papeles de Bárcenas que todo era falso, salvo alguna cosa. Argumento que contradecía al defendido por el PP en todo momento: que nunca se habían realizado dichos pagos, a pesar de que varios exdiputados habían confirmado su existencia. En una entrevista a la cadena de negocios Blommberg, Rajoy dijo que había cosas que no se podían demostrar sobre el caso Bárcenas. ¿Se refería a la destrucción de pruebas como la de los discos duros? La entrevista provocó tanto nerviosismo que equipo de Rajoy intentó censurar algunas de las respuestas pidiendo a la cadena que no las emitiera. La cadena se negó.

Después del registro policial en la sede de la Calle Génova, Rajoy se encontraba en Bruselas. Sobre este hecho afirmó que las 14 horas que la policía había pasado en la sede de su partido en busca de pruebas por pagos en negro no habían sido un registro. Explicaciones, las únicas, muy sorprendentes, puesto que al final del registro a la sede del Gobierno la Policía se llevó más de 5.000 folios.

Las decisiones del equipo de Rajoy han provocado mucho enfado en los periodistas. El pasado verano Rajoy se saltó el turno de preguntas y decidió que el periodista del ABC le hiciera una pregunta que había pactado previamente con el director del medio. Sólo mediante las trampas pudo salir así airoso de que los periodistas lo interpelaran por el caso Bárcenas (días antes El mundo había publicado los SMS entre el presidente y el extesorero “Sé fuerte Luis”).

Recientemente, la Secretaria de Estado de Comunicación cambió el método para los periodistas que quieran realizar alguna pregunta en la Moncloa: tienen que apuntarse con antelación en una lista. Una fórmula por la cual los periodistas creen que sólo se les cederá el turno de palabra a los menos incómodos. Suspicacias fundadas después de lo ocurrido en la visita de Rajoy a Estados Unidos, en la que se vetó la entrada a los periodistas de la Cadena Ser y El Mundo.

La política comunicativa le ha valido muchas críticas a Rajoy, y con razón, tanto fuera como dentro de España. A pesar de los graves escándalos que acechan al Gobierno, Mariano Rajoy no ha ofrecido una explicación convincente. Y ha tomado la peor escapatoria posible: esperar que una noticia borre la anterior hasta que la gente lo olvide, sin dar la cara a la ciudadanía. El diario británico The Economist advertía al presidente del Gobierno de que “sus intentos de esconder el escándalo bajo la alfombra no van a tener éxito”.

Comments

comments

Share.

Leave A Reply