La Administración se aprovecha de la solidaridad ciudadana para no ejercer sus funciones

0

Junta directiva del AMPA del CEIP Federico Gª Lorca.- Desde que comenzó esta crisis que va camino de no terminarse nunca puede que hayamos oído más de un millón de veces aquello de que “lo bueno de todo esto es que está sacando a relucir lo mejor de todos nosotros, la solidaridad”. Este argumento, que sin duda es lo único bueno de la realidad económica y social que estamos viviendo, también se ha convertido en

Huerto del CEIP Federico García Lorca

Huerto del CEIP Federico García Lorca

el parapeto de nuestros mandatarios que ven cómo donde ya no quiere llegar la Administración -es mucho más rentable para quiénes la dirigen que sus beneficios repercutan en sus cuentas corrientes opacas y en paraísos fiscales- sí llega la buena voluntad y el afán de justicia de los ciudadanos.

Cada día se nos encoje el corazón -y se nos cae el alma a los pies, a los que tenemos alma, porque nuestros políticos parecen no tenerla- con iniciativas como “El macarrón solidario”, “Donantes de Sueños” o “Ningún niño sin juguete”. Iniciativas populares que están consiguiendo que mucha gente pueda comer caliente, aunque sea un plato de macarrones; que haya familias que donen a otras, de manera organizada, aquello que ya no necesitan y que está en buen estado; o que estas próximas navidades todos los niños tengan un regalo en su zapato, aunque mamá y papá hace ya mucho tiempo que sólo ingresan en casa el subsidio por desempleo.

Junto a estas iniciativas en cada ciudad, en cada barrio, surgen otras más modestas pero igual de interesantes y solidarias. Por ejemplo, en nuestro colegio, el Federico García Lorca de Alcorcón, hace unos años que Marta, la antigua coordinadora del comedor, organizó el “Rincón solidario”. Gracias a esta iniciativa todas las familias del Lorca sabían que en el cole había un punto donde poder donar desde ropa a comida, pasando por carritos de bebé o juguetes, con la seguridad de que Marta los entregaría a aquellos a quién más falta hacía. Las familias, además de donar, también pueden recurrir a este “rincón” en caso de necesidad.

Marta ya se ha jubilado pero sigue con esta iniciativa y tal y como nos contaba hace un par de cursos en nuestro boletín “estoy viviendo situaciones que no había vivido nunca. Con la eliminación de las becas de comedor hay niños que ya ni siquiera harán una comida en condiciones diaria. Menos mal que sigue habiendo gente que dona comida y esas familias, por lo menos, pueden hacer una cena digna”. Sí amigos sí, allí donde la Administración no quería llegar en nuestro centro, y en todos los de la Comunidad de Madrid, llegaban Marta y su rincón y todas las Martas que habrá repartidas por los colegios de la región.

Hace un par de semanas nuestra AMPA hizo un llamamiento a todos los abuelos para que, aquel que lo deseara, colaborase en el proyecto de huerto del colegio. Una de las profesoras del centro, Vicky, lleva años haciéndose cargo de la actividad del huerto que para mantenerse necesita de cierta ayuda exterior para preparar la tierra, limpiarla de malas hierbas, etc… Desde que el Ayuntamiento de Alcorcón decidió privatizar la Escuela de Jardinería nuestro centro se quedó sin este “personal” extra. Ahora esa labor la desarrolla un abuelo, Saturnino, que junto a otros abuelos cada semana se reúnen en el centro de mayores Salvador Allende de Alcorcón en una asociación llamada “Ciudades Comestibles”. Todos prestan sus servicios, de manera desinteresada, en los colegios alcorconeros en esta actividad transversal tan bonita como necesaria.

Para nuestro centro el huerto es un proyecto muy importante que hace ver a los alumnos cómo del trabajo y tesón se obtienen frutos y que las patatas y las lechugas no salen de las estanterías de los supermercados. El huerto del Lorca es parte de su identidad y a través de él los niños aprenden in situ conocimientos que se incluyen en el currículo de Ciencias Naturales. Por esta razón, agradecemos enormemente a gente como Vicky y Saturnino que pueda seguir vivo y no haya sido pasto de la desidia y el interés económico de nuestros mandatarios. Porque si de ellos dependiese, el huerto se habría secado hace mucho tiempo.

Terminamos con otro ejemplo cercano. La coordinadora de nuestra biblioteca, María, docente de Música, ha pedido ayuda de los padres para poder seguir funcionando en el centro. ¿Os imagináis un colegio sin biblioteca? La Consejería de Educación sí, por eso han ido adelgazando hasta hacerlas inexistentes, las dotaciones de material y personal para las bibliotecas de los centros sostenidos con fondos públicos. Además, los recortes de personal en los centros han afectado directamente al funcionamiento de las bibliotecas ya que para que esté abierta, necesita de un docente que se haga cargo de la misma. Ahora es normal que las horas que los docentes tienen para disposición del centro estén ocupadas en su mayoría en suplir las bajas de sus compañeros enfermos ya que la Consejería sólo cubre las de larga duración y no manda sustituto antes de quince días desde que se notifica la baja.

Como nuestro cole se niega a que su biblioteca se convierta en un almacén de libros, ahora estos centros del saber y la lectura se nutren de aportaciones voluntarias de ese tiempo extra que las familias pueden aportar. Igual que el Lorca son muchos los colegios de Madrid que han tenido que recurrir a esta solución ante la falta de recursos para estas actividades “alternativas” proporcionados por la Administración.

Desde aquí damos las gracias a todas las Martas, Marías, Vickys, Saturninos y personas anónimas que están empeñadas en que, pese a la desidia de nuestros mandatarios, las cosas de cosas sigan funcionando.

 

Comments

comments

Share.

Leave A Reply