Huelga de estudiantes indefinida a la japonesa

0

Alfredo Abrisqueta.- Los estudiantes estamos acostumbrados a las huelgas tradicionales obreras que nacieron en el sector industrial. Un sector productivo donde si se para de producir o se produce en exceso, los efectos negativos en el sector industrial hace que la presión del empresario aumente y deba reconsiderar los anhelos de los trabajadores. Pero, ¿qué ocurre en el sector estudiantil? Una huelga tradicional supone más un efecto negativo que otro positivo, debido a que este sector es improductivo.

La clásica huelga en el sector estudiantil no deja de ser una oportunidad más para el gobierno de turno de satisfacer sus argumentos en contra de las protestas sociales. Por su parte, algunos estudiantes se toman estas jornadas como una oportunidad para faltar a clase lo que produce una menor calidad en su formación. Es bien sabido que la entrada de Bolonia en las aulas españolas ha recortado en contenidos en todos los ámbitos de estudio, siendo éstos una excusa cara para situarlos en otros grados de educación más costosos para el estudiante.

Por consiguiente, los estudiantes y profesores deben plantearse otro tipo de iniciativas más efectivas como la huelga a la japonesa indefinida. Una huelga cuya única violencia es el hecho de encerrarse en las aulas, bibliotecas o en las facultades. La voluntad que se requiere es mayor y obviamente no todos están dispuestos a hacerlo.

El fin de la huelga no debe ser otro que la ilustración de los estudiantes para liberar a su pueblo de las cadenas de la ignorancia. Un pueblo ilustrado es difícil de manejar, difícil de manipular y sobre todo, imposible de mentir. Además de impregnar los propios intereses partidistas en el sistema educativo español, se pretende también que un ciudadano se forme “a medias”, porque para ser ingeniero o arquitecto, puedes prescindir de otras áreas como la filosofía o literatura. Es una educación especializada que conduce, únicamente, hacia una división de los conocimientos que perjudica la democracia. Ésta exige la ilustración de todos sus representantes. Por supuesto, hablo de una verdadera democracia.

Para empezar esta huelga, uno debe realizar su propia autocrítica para enfocar después su planificación de trabajo. La huelga a la japonesa no debe ser, únicamente, un refuerzo para estudiar la propia materia que se está estudiando sino reforzar aquellas que se desconocen. Por ejemplo, si mañana hubiese huelga a la japonesa en una universidad española en contra de los recortes sociales, los estudiantes deberían estudiar derecho para conocer las leyes de este país y las internacionales. Filosofía del derecho para estudiar los fundamentos filosóficos del derecho. Filosofía política, imprescindible para conocer el pensamiento político de la historia que hemos heredado. Economía y filosofía de la economía para comprender el mundo en el que vivimos y sobre todo, para visualizar alternativas. No debe faltar la historia, saber de dónde venimos para construir un futuro más justo y solidario. La sociología, libro WEBpsicología, antropología o filosofía también deberían ser materias de gran interés para la iniciativa.

 

Sin lugar a dudas, esto no puede realizarse sin la ayuda orientadora de los profesores. Es imprescindible que éstos nos ayuden en la búsqueda y además que participen también en el estudio. También es imprescindible que exista una coordinación entre profesores de distintas facultades para elaborar un plan de trabajo junto con el estudiante. Pero la huelga a la japonesa no debe quedarse solamente en el estudio sino que debe funcionar bajo el principio de la solidaridad. Las asambleas nocturnas pueden ser un buen ejemplo para debatir cuestiones de relevancia social, desde las distintas perspectivas que el estudiante pueda alcanzar desde su trabajo. La influencia de los profesores en el sector cultural puede ser de gran ayuda para elaborar conferencias en otras universidades, ensayos, actos culturales, entrevistas en la radio y en la televisión, para informar y educar a la sociedad. La prensa alternativa también debería hacer eco de esta huelga y en internet procurar la máxima difusión. No obstante, el principio de la solidaridad no debe quedarse entre los estudiantes sino que deben procurar compartir todo su estudio de una manera reflexionada a través de blogs, artículos, ensayos, manifestaciones y asambleas.

 

Finalmente, esta iniciativa puede ser el medio, el vehículo que conduzca a otras formas de lucha social mucho más efectivas. A través de la ilustración de los estudiantes se ilustra también al pueblo. Y un pueblo ilustrado será mil veces más efectivo que otro aborregado. La historia nos ha dado más de una lección al respecto. ¿A qué esperamos?

 

 

Comments

comments

Share.

Leave A Reply