Exclusión y beneficencia, dos caras de la pérdida de derechos.

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Yo Sí, Sanidad Universal.- El Colegio de Médicos de Guadalajara, el Colegio de Farmacéuticos y la Cruz Roja tienen previsto abrir un dispensario gestionado por personal sanitario voluntario para atender a personas que han sido excluidas del sistema sanitario público. Ante esta iniciativa solidaria, los y las activistas de Yo Sí Sanidad Universal mostramos nuestra posición en cuanto a los sistemas de salud de beneficencia, que por definición contribuyen a la estratificación de grupos de población, y llamamos a reivindicar un sistema de salud público, gratuito en el momento del uso, y universal.
El pasado 10 de marzo el Colegio de Médicos de Guadalajara, el Colegio de Farmacéuticos y la organización humanitaria Cruz Roja firmaron un convenio para abrir en dicha ciudad un dispensario para atender a personas a las que se les ha retirado la tarjeta sanitaria. El servicio será prestado por médicos y médicas voluntarias de atención primaria que trabajarán en su tiempo libre y los medicamentos se pagarán entre las tres entidades, aunque será Cruz Roja la principal responsable. Esta organización ya ha anunciado que hará campaña para promover las donaciones particulares que permitan financiar dichos medicamentos.
Como movimiento ciudadano de profesionales sanitarios y vecinas y vecinos que luchamos contra la exclusión sanitaria provocada por el Real Decreto-Ley 16/2012, desde Yo Sí Sanidad Universal queremos manifestar públicamente nuestra postura, que es absolutamente contraria a este tipo de iniciativas por las siguientes razones:
1) La atención primaria, tal como se concibió y se ha ido desarrollando hasta hace pocos años, se construye sobre la idea de que las médicas y médicos conocen el contexto y las condiciones de vida de la comunidad en la que trabajan y las necesidades de salud de las personas que la componen. Así lo recogen los principios de la declaración de Alma-Ata de la Organización Mundial de la Salud en 1978. Esto no es posible si se separa a grupos de población por servicios sanitarios estratificados. La segregación de la población en grupos distintos es contraria a la idea de salud comunitaria.
2) Las enfermedades graves o los cuadros que se complican no pueden ser resueltos sólo con la atención primaria, que va a ser la única que preste el citado dispensario, sino que requieren de la derivación a especialistas, de la realización de pruebas diagnósticas y de la garantía de continuidad asistencial. Es tan fácil y doloroso como preguntar: ¿cómo se diagnostica y trata una enfermedad mental grave o un proceso cancerígeno en sus primeros estadios en una consulta de beneficencia que no puede derivar de forma normalizada a servicios de especialidades ni a hospitales? Nos consta que los impulsores de la iniciativa de Guadalajara son conscientes de esta limitación.
3) En esta medida, la intención de “atender a todo el mundo”, que impulsa este tipo de iniciativas y que está inspirada en el Código Deontológico Médico, no se cumple: al no poder asumir patologías graves se escoge el camino de atender sólo a unas pocas personas. Y más aún: el Código de Deontología Médica del 2011, que es una norma de obligado cumplimiento para los médicos y médicas,
Campaña
de desobediencia al
Real Decreto-Ley
16/2012 3
recoge en su artículo 7 de la segunda sección la obligación del médico de denunciar las
deficiencias del sistema sanitario en tanto puedan afectar a la correcta atención de
los pacientes. Así, la no garantía de continuidad asistencial y la falta de los recursos
humanos y materiales necesarios para atender adecuadamente todos los casos no
pueden ser asumidas como marco para la prestación de la asistencia sanitaria.
4) Se institucionaliza la exclusión sanitaria: Al aceptar el cambio de modelo
sanitario que supone el RDL 16/2012 aceptamos la pérdida de un sistema
redistributivo, equitativo y que tenía como base la salud preventiva.
De ser una responsabilidad de todas para con todas, el derecho fundamental a la salud
se esfuma y pasa a convertirse para algunas -muchas- personas en algo que depende
de la solidaridad de unos pocos, sometida ésta a su vez a los vaivenes de las coyunturas
económicas y políticas, consagrándose así la conversión de diferentes grupos de
población en ciudadanos de segunda.
Tenemos conocimiento de que en Grecia las personas que acuden a los dispensarios
organizados por generosos médicos voluntarios lo hacen en ocasiones muy
tardíamente debido a que experimentan un sentimiento de pérdida de dignidad por
acudir a la beneficencia, lo cual agrava sus estados de salud y minimiza sus
posibilidades de curación.
Entendemos que la iniciativa puesta en marcha en Guadalajara es bienintencionada y
responde a una seria preocupación por la salud y la vida de las personas excluidas de la
atención sanitaria a través del RDL 16/2012, preocupación que compartimos.
No obstante, y ante el anuncio de Cruz Roja de que se intentará extender este modelo
de dispensarios a otras provincias, solicitamos a los firmantes del convenio, en virtud
de todo lo expuesto hasta ahora, que reconsideren su decisión de promover una
sanidad de beneficencia que nos hará retroceder más de cuarenta años. En nuestra
opinión, cuando el presidente del Colegio de Médicos de Guadalajara dice: “se trata de
un acto solidario que no perjudica a nadie” se equivoca profundamente. Perjudica a sus
usuarios, puesto que recibirán una atención “de segunda” y se convertirán en
ciudadanos “de segunda”; y nos perjudica a todas porque hace menos digna la
sociedad de la que formamos parte.
Así pues, desde Yo Sí Sanidad Universal invitamos a las organizaciones implicadas en
la mencionada iniciativa, y a cualquier otra que así lo considere, a pronunciarse
públicamente contra la exclusión sanitaria y sus consecuencias y animamos a los y las
profesionales sanitarias, de Guadalajara y de todas las provincias y comunidades, a
trabajar por conservar un sistema sanitario universal y con cargo a fondos públicos,
haciéndonos eco de las palabras de Luis Jimena, presidente del Comité Europeo de
Derechos Sociales del Consejo de Europa: “Hay médicos que ejercen la objeción de
conciencia y dan asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación irregular (…) Y estos
facultativos no están violando la ley. Actúan correctamente, en protección de la
dignidad humana como prevé la Carta [de Derechos Sociales de la Unión Europea], de la
que el estado Español es firmante”.
Existen formas de seguir atendiendo a todo el mundo dentro del Sistema Nacional de
Salud. La práctica de los más de cuarenta grupos de acompañamiento de Yo Sí Sanidad
Universal por toda España así lo demuestra. Para conocer y compartir formas de seguir
construyendo sanidad universal: www.yosisanidaduniversal.net

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