ÁGORA DE NUEVO EN LA CALLE

0

Antonio Utanda López.- Sí, en la calle, porque es en ella donde se conquistan y se defienden los derechos y la democracia. En las plazas, en las calles y en las puertas de los centros de trabajo, en los días de huelga.

Porque la presencia física en la calle es revolucionaria, porque también es tuya, de todos y todas (y a de seguir siéndolo) y sin ella ningún partido político, por transparente y bienintencionado que sea, podrá establecer el menor cambio verdadero, tangible, real y duradero.

Y así deseamos que sea vuestro Ágora en su nueva etapa de vuelta al papel (tras el descanso que le dimos a este formato con la llegada del calor), verdadero y contrastado Con el bisturí que separa la noticia pura de la opinión bien afilado. Real, como tantas y tantas noticias que implican a nuestro día a día y que la mayoría de los medios se niegan a visibilizar.

Tangible, como es un formato que, lejos de haberse vuelto anacrónico, hoy se torna imprescindible para combatir el vertiginoso ritmo al que fluyen el mar de noticias constantes, muchas de ellas en apenas 140 caracteres, que no dejan poso, que incluso a nosotras mismas se nos antojan obsoletas en el mismo momento en el que terminamos de consumirlas y las devolvemos al maremágnum virtual de una masividad informativa que, no en pocas ocasiones, nos absorbe como medio impidiéndonos hallar el fin.

Un fin más relacionado con la adquisición de información y conocimiento en pro de una ciudadanía más libre y plena.

Exenta de engaños, manipulaciones o partidismos y que no sucumba a la tentación de informarse casi con el único objetivo de estar “a la última”. No tiene sentido, siempre habrá una nueva última noticia, comentada a su vez por algún personaje de interés.

No se trata de nostalgia ni nada parecido. Conocemos las ventajas de la red y Ágora digital, con su versatilidad, horizontalidad e inmediatez, no ha dejado de estar a vuestra disposición.

Se trata de dotarnos de un análisis que ofrezca cierta profundidad y que vaya más allá del mero titular llamativo. De apostar por la imprescindible necesidad de reflexión, siempre primordial como combustible del motor del cambio que urge.

Se trata, en definitiva, de otorgar cierta perdurabilidad a nuestra lectura. De valorar nuestro tiempo y de valorarnos a nosotr@s mism@s.

Comments

comments

Share.

Leave A Reply